Inicio 


 Presentación 


 Estudios  


 Audio 


 Videos 


 Reportajes 


 Noticias 


 Contacto 


Entrevistas

Testimonios

Poesías

Consejería

Foro

Métodos victoriosos

Agenda Evangélica

Iglesias

Área Juventud

Peticiones de oración

Vínculos / Links

 

 

Iglesia Evangélica Filadelfia

 

¿ESTÁ LA TECNOLOGÍA AL SERVICIO DEL EVANGELIO?

Por Antonio Losada del Sinaí

Muchas veces pensamos que la tecnología estáal servicio del evangelio, sólo hay que ver el contenido violento de los videojuegos y de las películas de cine, por no hablar de Internet. Sus páginas web, chat, foros y demás para que un cristiano crea que la tecnología no está hecha para el servicio del evangelio. Pero, ¿debe estar el hombre sometido a la tecnología o la tecnología someterse al hombre? ¿Cómo un cristiano puede perder su condición de cristiano, haciendo cosas que no debe en Internet? La identidad cristiana es la respuesta.

Imaginemos el siguiente caso: Un hombre mata a otro con una pistola, este hombre es llevado ante la justicia, y los jueces deciden condenar al arma y no al hombre. No sería lógico, ¿verdad? La tecnología debe estar sometida al cristiano y al servicio del evangelio.

Tomemos como ejemplo a Martín Lutero, teólogo del s. XVI, reformador de la iglesia y de cómo utilizó la tecnología más avanzada de su época (en 1517 d.C.), para la difusión del mensaje evangélico tal y como hoy lo conocemos.

LA DIFUSIÓN DEL MENSAJE CRISTIANO

Desde el inicio de la evangelización los apóstoles tomaron el modelo del “tanak” judío (el Antiguo Testamento como la palabra de Dios para el judío), la transmisión oral para la difusión del mensaje de salvación por Cristo. Los apóstoles emprendían sus viajes con la misión de predicar las enseñanzas de Jesús. La gente al oír la buena nueva rápidamente se convertían al Cristianismo o como se llamaba en aquel entonces “el Camino”. Y llevados por el Espíritu de Dios las iglesias fructificaban en gran número, por toda la geografía Lo que ocasionaba ciertos problemas (diferentes países, diferente culturas) creando la necesidad de escribir los Evangelios y las cartas universales y pastorales para marcar la doctrina de salvación universal.

En el año 325 se  determinó el Canon, que libros y que textos fueron inspirados por el Espíritu Santo, se compiló todos estos textos en un libro que a su vez contenía muchos otros libros, lo que supone una biblioteca inspirada por Dios, lo que hoy llamamos Biblia.

Desde aquel tiempo hasta el siglo XVI la elaboración de un libro llevaba un proceso muy largo en el tiempo (podían tardar meses en escribir un libro). Además de muchísima paciencia en su elaboración, pues se escribían a mano esmerándose en hacer buena letra y sin tachones, para no llevar a la incomprensión o a algo que no tuviera valor por los tachones.

Imaginemos cuanto tiempo se tardaría en escribir una Biblia entera teniendo en cuenta que tenían que traducir los textos originales escritos en otros idiomas (hebreo, arameo y griego).

El 31 de octubre de 1517 un fraile agustino alemán profesor de teología llamado Martín Lutero, clavó en las puertas de la catedral de Wittenberg, donde impartía clases, 95 tesis como una invitación abierta a debartirlas. En ellas se oponía a la bula del Papa Leon X que promulgo una indulgencia plenaria por la cual pagando una suma de dinero se aseguraban el perdón de pecados. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo de la iglesia.

En estas 95 tesis destaca el tema de la justificación por la fe, estas alcanzaron gran difusión gracias a la recién inventada imprenta por Johannes Gutenberg, de nombre verdadero Johannes Gensfleisch zur Laden. Al poner en marcha esta máquina facilitó el que se pusiera también en marcha el movimiento de la Reforma de la Iglesia.  Este nuevo invento permitía copiar textos con una rapidez increíble, lo que antes se escribía a mano ahora se imprimía con la planchas de metal (lo que se tardaba meses, se haría en días). Esto también facilitaba que esta idea cruzara fronteras con gran facilidad llevando las planchas a otras ciudades y otros países. El día 8 de mayo de 1521el Papa Leon X, excomulga y declara a Martín Lutero “Cismático y hereje”. Y se prohíbe comprar, leer, o poseer libros de Martín Lutero. Este hecho lo aprovechó el príncipe Federico de Sajonia, como baza política y cobijo a Lutero en su castillo de Wartburg bajo el nombre de “el Caballero Jorge”, aquí estuvo refugiado un año, durante este año tradujo el Nuevo Testamento, del idioma griego (en los textos originales) al idioma Alemán de manera que todo el pueblo Alemán podía leer la palabras y enseñanzas de Cristo.

En el castillo de Wartburg Lutero y sus antiguos alumnos de teología levantaron la primera “iglesia evangélica” sin hábitos religiosos, sin imágenes, ni cánticos gregorianos. Tampoco se predicaba en Latín y donde  la Cena del Señor se tomaba con los dos símbolos “el pan y el vino”.

Cuando salió del refugio del castillo de Warburg en el año 1525, la Reforma de la Iglesia era un hecho, las 95 tesis de la justificación por la fe, los comentarios a los libros bíblicos de los Salmos, la carta a los Romanos, y la carta los Gálatas y sobre todo la traducción del Nuevo Testamento a la lengua del pueblo se habían extendido por toda Europa. Solo habían transcurrido 5 años desde que se habían clavado las 95 tesis en las puertas de Wittenberg y la mitad de los cristianos de Europa apoyaron las tesis de Lutero, lo que llevó a crear nuevas iglesias con las nuevas ideas de Lutero, había nacido la “Iglesia Evangélica”.

Martín Lutero encontró en la imprenta un gran aliado, sin ella no se hubiese difundido el mensaje del evangelio tan rápido, ni se hubiese llevado tan lejos en tan poco tiempo. Lutero utilizó este invento, o la tecnología más avanzada de la época, para dar a conocer su visión de una sola fe. Lo más importante fue la traducción de la Biblia a la lengua común (anteriormente sólo en latín y en griego) lo que permitía que el pueblo llano tuviera acceso a la palabra de Dios. El invento de la imprenta facilitó todo esto solamente en Witteberg hubo 16 ediciones, además de las que se hicieron en otras ciudades, se han llegado a contabilizar más de 350 ediciones, con 1 millón de ejemplares.

La pregunta para nosotros es ¿estás dispuesto a utilizar la tecnología para el beneficio del evangelio?

 

Bíblia de Wittenberg

 

 

 

 

volver a "Meditaciones"